Me gusta tanto oirte cantar, como verte andar o cabalgar a lomos de un caballo, por la orilla del mar.
Bakero y llanero de tierras charras, que tienes enamoradas a millones de damas.
Me recuerdas a don Quijote y al legendario mío Cid, con tanta caballerosidad que dejas allá por donde vas.



miércoles, mayo 02, 2012
Iratxe Blanco
