Despierta mi lindo duende, tengo algo que mostrarte, mira al cielo y descubre la silueta de un ángel, que contrate, para que siempre cuide de ti.
Le pedí, que sea tu sombra, que te sujete en los tropiezos, que curé tus heridas y no se olvide de hacerte reír, cada día.
Le pedí, que sea tu sombra, que te sujete en los tropiezos, que curé tus heridas y no se olvide de hacerte reír, cada día.



viernes, abril 19, 2013
Iratxe Blanco


