Te estas hiendo de mi alma como el río se lleva las aguas, te estoy aprendiendo a olvidar y ah no recordarte jamás.
Fuiste una estrella que me enamoraba, con el brillo de su mirada, con el calor de su alma y la frescura de tu sonrisa.
Pero se volvió frío, oh quizás en su embrujo de amor, no veía lo cabron que escondía en su falsa sonrisa.
Fuiste una estrella que me enamoraba, con el brillo de su mirada, con el calor de su alma y la frescura de tu sonrisa.
Pero se volvió frío, oh quizás en su embrujo de amor, no veía lo cabron que escondía en su falsa sonrisa.



lunes, marzo 11, 2013
Iratxe Blanco









