Mi duende hermoso, cuanto amor tienen esos ojos, cuanta fuerza tienes en el corazón y cuanto amor escondes, en algún rincón, de ese blanco alma que dios te dio.
Te admiro y te venero, te siento a un que nunca te tengo, eh ilusionada espero alguno de tus besos. Todas las noches antes de dormir, me fascina verte sonreír, me reconforta oír te, y soñando despierta, mis ojos se van cerrando, mientras mis labios te están nombrando.



lunes, mayo 28, 2012
Iratxe Blanco
