Camine por senderos tormentosos
llenos de trampas, hasta encontrar mi
gran tesoro.
Era un hombre cubierto de oro,
con un corazón brillante, como
los mas valiosos diamantes.
Su esencia era tal, que perfumaba
los mares y bestia los cielos de
los seis continentes para deslumbrar
a sus gentes.
llenos de trampas, hasta encontrar mi
gran tesoro.
Era un hombre cubierto de oro,
con un corazón brillante, como
los mas valiosos diamantes.
Su esencia era tal, que perfumaba
los mares y bestia los cielos de
los seis continentes para deslumbrar
a sus gentes.



viernes, febrero 18, 2011
Iratxe Blanco


