Con mi dedo acaricio tu mejilla, tu frente y esos labios tan bonitos. Lo ago con suavidad, para que tus ojos se abran y me miren, para que tu boca sonría y me llenes las ultimas horas del día con esa mirada tan brillante y expresiva.
Sigo despertandote poco a poco, ahora cobijo tu mano con la mía, la acaricio suavemente, hasta que despiertas y ella acaricia mi mejilla a la vez que tu boca, me dedica una sonrisa, de buenos días mi amor, que bonito es ver el sol dentro de la habitación.
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