
El segundo día en Roma amaneció con una tormenta impresionante, el cielo esta gris y no parecía que fuera abrirse el día, a las 9: 00 bajamos a desayunar con la esperanza que la tormenta pasara prontoNos pusimos las botas, yogur, tostadas, bolleria y zumos para coger fuerza y ver esta bella ciudad.Al terminar de desayunar aún seguía lloviendo y compramos unos paraguas, pero caía mucha agua, mientras esperábamos a que escampara nos tomamos fotos en la recepción del hotel.Pues es bien bonito el hotel y esta genial la atención a los huéspedes. Y seguía cayendo mucha agua del cielo romano ósea que seguimos con la sesión de fotos. Como a las 10:30 empezó amainar la tormenta y ya se veían claros en el cielo, ósea que...