
Hoy hace un año que lo vi brillar,
que su voz sonó en mi ciudad y que
la emoción me hizo llorar.
Fue mágico el momento de oírlo en directo,
mi corazón bailó, mis ojos brillaron y mi alma
sintió cada canción.
Un corto instante para verlo, para sentirlo cerca,
para oír su bellísima voz, 40 minutos de la música
que me abraza cada día, que me acompaña y alimenta
mi alma.
Me pareció tan corto, que me supo a poco,
ahora lo anhelo y quiero oírlo, en un gran concierto,
donde suene amor, canción que no me canto....