Les voy a contar algo, un miedo que me acecha desde que tenia cuatro años. Un horrible monstruo me atacó y quiso acabar con mi vida. No lo logro y crecí hasta hacerme mujer, lo que no sabía es qué el monstruo me acechaba y hace casi siete años me volvió atacar en la segunda etapa más bonita de mi vida, esta vez si fui consciente de lo fuerte y feo que es ese horrible monstruo con cara de diablo y el miedo se apoderó de mi, pensé que esta vez acabaría con migo. Por suerte estaba custodiada por seres mágicos, buenos y maravillosos que me arroparon y me defendieron con todas las técnicas médicas para mantenerle a raya, no faltaron Angeles que me tendieron la mano y me cuidaron con su mejor corazón para fortalecerme y destruir a este bicho repugnante...