Cuando era niña mi papá me quería hacer hincha del club que él pensaba, que era el mejor club bajo su punto de vista, por un tiempo le hice caso
pero un día viendo la tele, vi correr por la banda derecha del Bernabéu, las piernas más bonitas del mundo y eso me enseñó el camino para amar, y enamorarme como una loca, del Real Madrid.
Hoy muchos años después mis ojos han brillado viendo jugar a muchísimos futbolistas que jugaban y brillaban más que las estrellas. Hubo un título que era el corazón de nuestra historia y entre los años 1950 y 1966 se consiguieron seis copas de Europa y cinco de ellas de forma consecutivas, de la mano de Diestefano, Gento, Amancio y demás grandes leyendas del madridismo. Desde esa época, crecí oyendo lo grandes...