Desde hace algún tiempo me doy cuenta, que la vida es efímera, que nada vale tanto como ver el sol cada día , sentir al viento rozar mi piel, despeinar mi cabello oh percibir como la lluvia me moja entera.
Todos creemos que lo mejor es vivir en grandes casas, con servidumbre, lujos y dinero a manos llenas, y me pregunto yo de que sirve todo eso, si cada día no hay nadie que te busque para abrazarte, para dedicarte una sonrisa y decirte que te quiere y que eres la riqueza más grande de la vida.
En los diez últimos años, eh aprendido que estamos aquí de paso para disfrutar de lo más bonito que hay en el mundo, los ríos los mares, la luna , el sol, los montes salvajes, las fuertes eh impresionantes cascadas que caen de grandes montañas. Quiero que mis pies sientan las playas de Cancún y de Acapulco,...